Salmones introducidos en la Patagonia: la visión del guía Francisco Moya

Salmones introducidos en la Patagonia: la visión del guía Francisco Moya

En los ríos del sur de Chile, la presencia de salmones se ha vuelto cada vez más común. Aunque hoy forman parte del paisaje para muchos pescadores, lo cierto es que estas especies no son nativas de la Patagonia.

Para entender mejor este tema conversamos con el guía de pesca Francisco Moya, quien lleva años recorriendo ríos y zonas de pesca, observando de cerca cómo han cambiado estos ecosistemas con el tiempo.

“Son especies introducidas que generan un desequilibrio”

Según explica Francisco, la mayoría de los salmones que hoy encontramos en el sur (Oncorhynchus tshawytscha, Oncorhynchus kisutch) fueron introducidos y, desde su punto de vista, su presencia tiene un impacto directo en los ecosistemas.

Uno de los ejemplos más claros es el Oncorhynchus tshawytscha, el salmón Chinook, una de las especies más grandes que se pueden encontrar en ríos patagónicos.

“Estamos hablando de peces que pueden superar fácilmente los 20 o incluso 25 kilos. Si lo comparas con las truchas pequeñas de nuestros ríos, es una competencia completamente desigual”, comenta.

Para Francisco, esta diferencia de tamaño y comportamiento hace que los salmones introducidos ejerzan presión sobre especies que forman parte natural del ecosistema.

La diferencia de tamaño en los ríos

Para quienes conocen la pesca en la Patagonia, la comparación es bastante clara. Mientras muchas truchas de río pueden pesar solo algunos kilos, un Chinook o un Coho adulto pueden ser varias veces más grandes y mucho más fuertes.

“Es como poner a una trucha pequeña frente a un gigante. La diferencia de tamaño cambia completamente la dinámica del río”, explica Francisco.

Desde su experiencia guiando pescadores y recorriendo distintos ríos del sur, señala que este tipo de especies introducidas termina alterando el equilibrio natural que originalmente tenían estos ecosistemas.

La pesca como parte de la solución

Más allá del debate ecológico, el Chinook también representa uno de los mayores desafíos para los pescadores deportivos. Su tamaño, potencia y resistencia lo convierten en un pez extremadamente difícil de capturar.

Sin embargo, desde la visión de Francisco, la pesca de esta especie también puede tener un efecto positivo.

Al tratarse de un pez introducido como el Oncorhynchus tshawytscha, su captura ayuda a disminuir la presencia de estos grandes depredadores en algunos ríos.

“Si ya están en el sistema, pescarlos también ayuda. Muchas veces es más beneficioso capturarlos que simplemente dejarlos seguir expandiéndose”, comenta.

Para muchos pescadores del sur, esta idea se conecta con una forma de entender la pesca deportiva: disfrutar el desafío que representa un pez de gran tamaño, pero también comprender el contexto ecológico en el que se encuentra.

Conocer el entorno para pescar mejor

Para quienes recorren ríos, lagos y fiordos del sur, conocer qué especies son nativas y cuáles fueron introducidas es parte fundamental del aprendizaje.

Desde la mirada de guías como Francisco Moya, entender estas diferencias no solo ayuda a mejorar la experiencia de pesca, sino también a observar con mayor conciencia los cambios que han ocurrido en la naturaleza de la Patagonia.

Al final, cada jornada de pesca en el sur no solo es una aventura, sino también una oportunidad para conocer mejor estos ecosistemas únicos y la historia de las especies que hoy habitan en ellos.

Perfil social de Francisco Moya:

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YouTube: @FJFishing.

Instagram: @fj_fishing_oficial

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